ENTRE LO ERÓTICO Y LO PELIGROSO
PIERCING GENITAL
¿TE PONDRÃAS UNO?
Una perforación o piercing (cuya adaptación gráfica propuesta por las Academias de la Lengua Española es “Pirsinâ€) es una abertura en el cuerpo humano para colocar un pendiente. Estas perforaciones son una forma de modificación corporal y reflejan tanto valores culturales, religiosos y espirituales. Siendo además parte de la moda, erotismo, inconformismo o identificación con una subcultura.

En la historia occidental, tradicionalmente sólo se practicaba a las mujeres un único agujero en las orejas desde pequeñas para toda su vida; sin embargo, en otras culturas del mundo y en la cultura occidental en la actualidad y en épocas antiguas, también se perforan varias partes del cuerpo ambos sexos.

Riesgos de la perforación:
- Infección en el área
- Reacciones alérgicas
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Sangrado muy abundante o constante
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Perforación de un nervio
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Alteraciones en la cicatrización
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Desgarros por traumatismos de la joya insertada.
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Rechazo del cuerpo: cada cuerpo actúa ante una joya de distintas maneras, puede ser que el cuerpo te lo acepte y se cicatrice correctamente o te lo rechace y al cabo de unos meses no tengas espacio para llevarlo mas

Es bastante común que las personas se coloquen piercing en los genitales, el motivo casi siempre es el mismo: explorar nuevas fuentes de placer. Hay también parejas que se colocan piercing que hacen juego.

El tema es elegir bien al profesional perforador que va a colcarte este piercing, si bien es cierto que no cualquiera puede colocar uno, menos aún si estamos hablando de una zona erógena como esta, donde existen muchas terminales nerviosas y que, además en el caso de los hombres, cambia de tamaño y el piercing debe estar pensado tomando en cuenta esto.

Muchos perforadores recomiendan, para el caso de piercing genital masculino, la utilización de piercing de teflón y no de titanio o acero, ya que al ser flexible se acomoda mejor a los cambios de tamaño.

Otro recurso es colocar un piercing grande y luego cortarlo a la medida que se necesite, de acuerdo al tamaño final del genital masculino. Otro tema es el dolor: aseguran que no es mayor que cualquier otro piercing si está bien colocado. Algo a tener en cuenta también es el tamaño del piercing, y nos estamos refiriendo al tamaño adecuado de la perforación y la barra, que, aconsejan, no debe ser menor a 1,6 mm ya que uno de menor diámetro puede terminar cortando la piel.

Otro tema importante es el cuidado y la cicatrización: un buen profesional sabe aconsejarte bien. Algunas recomendaciones de expertos son las siguientes:
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Sólo limpiar 2 veces al dÃa
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Nunca tocar con las manos sucias
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No aplicar cosméticos femeninos o masculinos encima del piercing
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No secar con toalla durante el primer mes
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Mejor no mantengas relaciones sexuales sin preservativo en las perforaciones genitales.
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No utilizar espermicidas durante el primer mes.
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No utilizar jabones con perfume.
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Utilizar jabón neutro para higienizarse.
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Nunca sacar la pieza para limpiar
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Nunca poner iodo
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Nunca poner clorhexidrina
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Nunca poner alcohol ni agua oxigenada
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Nunca aplicar pomadas antibióticas sin orden facultativa
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Limpiar con agua y jabón antiséptico lÃquido o en pastilla
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Pulverizar agua salina en spray (no suero fisiológico) – como la que se utiliza para la higiene nasal, de venta en farmacias y parafarmacias
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En caso de molestias el primer o segundo dÃa, se puede aplicar tópicamente pomada antiinflamatoria alrededor de la perforación SIN TOCAR LA HERIDA (pregunta a quien te puso el piercing o acude al farmacéutico)
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No utilizar cicatrizantes naturales, del tipo de vegetales, orégano, ajo, ni hiervas medicinales.

Tipos de piercings genitales masculinos
- Didoe o Dydoe: se coloca una barra a través del borde de la base del glande. Generalmente se suele practicar en hombres circuncidados, a menudo doble.
- El PrÃncipe Alberto: es el más practicado. Es una joya que se coloca en el extremo del pene. Penetra en la uretra y vuelve a salir al lado del frenillo, bajo el glande. Se suele poner un aro, pero también se puede poner una barra curvada.
- Ampallang: se trata de una barra que atraviesa el glande en sentido horizontal, más o menos arriba, en función de si se quiere atravesar la uretra o no. Es delicado de poner debido a los tejidos cavernosos.
- Frenillo: lo más habitual es colocar una barra. También se puede poner un aro a modo de anillo en la base del glande.
- Guiche: se colocan una o más barras sobre la parte situada entre el escroto y el ano.
- Hafada: es un piercing que se coloca en la piel de los testÃculos. También se puede perforar todo el saco escrotal.
- Foreskin o Prepucio: se colocan uno o varios aros a los largo del sexo.
- Apadravya: se trata de una barra que atraviesa verticalmente el glande. Es muy delicado de poner debido a los tejidos cavernosos.

¿Por qué ponerse un piercing?
Se suelen dar razones estéticas, pero, para las mujeres, perforarse el capuchón del clÃtoris, a menudo deriva de una búsqueda de nuevas sensaciones. Igual que el Didoe para el hombre, que, colocado sobre una zona erógena, aumenta el placer en ambos. Algunas fuentes afirman que el Kama Sutra también hace referencia a este tipo de joya. El piercing genital femenino aparece en algunas mujeres como una afirmación de la identidad personal, en la que el cuerpo es un lugar de expresión de sà misma.

¿Y duele?
El dolor es subjetivo y depende en gran parte de cada persona. Por lo tanto, es muy difÃcil decir si va a doler o no. Según los profesionales, el PrÃncipe Alberto es el menos doloroso y cicatriza más rápidamente, mientras que el didoe es el que más hace sufrir. En todos los casos, no hay que olvidar que se trata de una modificación corporal y que, por lo tanto, no hay que tomárselo a la ligera. Puede tener consecuencias importantes. El piercing del clÃtoris se practica muy poco, ya que puede provocar una pérdida de sensibilidad si no realiza correctamente.

Consejos finales
Si quieres hacerte un piercing genital, acude a un profesional de verdad. No dudes en inspeccionar las condiciones de recibimiento, pide visitar el centro, comprueba que utiliza guantes, que el material es de un solo uso… Los precios suelen ser elevados (de 85 a 150 €), ¡porque en esto también se nota la relación calidad-precio! Recuerda que entre un 10 y un 20% de los piercings se complican con una infección local y que siempre son posibles los rechazos (sobre todo en los piercings genitales). Asà que, ¡sé prudente!

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