Y fueron felices… Bodas gays en USA
El
deseo de una gran mayoría de parejas
gays en algunos estados norteamericanos
como Massachussets, donde la historia comenzó
el año pasado, o San Francisco, New
York o Vermont desató una verdadera
y ardiente polémica en varios sectores
del llamado país de las libertades.
Situación que encendió la
mecha provocando reacciones dispersas en
todo el mundo. Una llama que para fortuna
nuestra todavía no se apaga, pues
de lo que se trata es de mantener vivo el
debate, la polémica y la controversia
con el único fin de hacer que los
derechos de la comunidad GLBT sean reconocidos
en su plenitud.
Hubo
de todo cuando las parejas del mismo sexo
empezaron a casarse, algunos prefieren llamarlo
'unión civil' como para no herir
susceptibilidades frente al matrimonio heterosexual
que los ultra conservadores, fanáticos
religiosos y ortodoxos defienden contra
viento y marea. Sentimientos encontrados
de un lado y del otro. Para los que se casaban
un sueño se hacía realidad
y para los detractores el fin del mundo
se acercaba por no decir menos. Muy en especial
para los que viven llenos de prejuicios
y estereotipos sin querer que exista una
enorme diversidad sexual.
En los Estados Unidos los defensores del
matrimonio convencional entre un hombre
y una mujer; otro, según ellos, no
puede ni debe existir, tienen al muy venido
a menos presidente George W. Bush como su
amigo número uno. Desde los salones
de la Casa Blanca o cuando los medios le
han preguntado al respecto este controvertido
hombre cuya imagen se deteriora cada vez
más no ha dudado en rechazar las
mismas libertades que su constitución
establece. Felizmente por estos días
y para su desgracia, el senado rechazó
su enmienda para prohibir el matrimonio
homosexual. A Dios gracias.
Pero
la polémica enmienda se ha enfrentado
a una oposición más importante
de la esperada aun dentro de las propias
filas republicanas. Varios republicanos
afirmaron que coincidían en que el
matrimonio debería ser exclusivamente
entre heterosexuales, pero dijeron que son
los Estados, y no el Gobierno federal, quienes
tienen que decidir si los gays se pueden
casar legalmente
Recordemos que en América Latina
son permitidas las uniones entre parejas
del mismo sexo en Buenos Aires, Argentina,
y en el estado brasileño de Rio Grande
do Soul. Asimismo son cuatro los países
en el mundo que permiten a las parejas gays
o lesbianas contraer unión civil:
Holanda, Bélgica, Canadá y
Estados Unidos. Nueva Jersey es el quinto
estado de la Unión norteamericana
en otorgar igualdad de derechos a las parejas
de personas del mismo sexo, aunque no hasta
el punto de permitirles casarse. Las parejas
son reconocidas en California, Massachusetts
y Hawaii, y las uniones civiles entre personas
del mismo sexo son legales en Massachusetts
y Vermont.
Dos
lesbianas, Marcia Kadish y Tanya McCloskey
fueron las primeras en contraer nupcias,
tras 18 años de vivir juntas en Massachusetts.
A ellas en diferentes estados de USA como
San Francisco o Nueva York les siguieron
miles. Nadie quería perderse la oportunidad
de obtener su licencia matrimonial en el
acto. Las colas que se formaron en algunos
ayuntamientos dan prueba de que bastantes
habían esperado este inolvidable
momento por años. En Massachusetts
se casaron por lo menos 2000 parejas, mientras
que la ciudad de San Francisco en California
se otorgaron licencias a más de 4.000
parejas homosexuales desde el instante en
que el alcalde Gavin Newsom dio luz verde
a ello, sentando las pautas para otras ciudades
en todo Estados Unidos.
Hasta la actriz y presentadora de televisión
Rosie O'Donnell, viajó con su pareja
rumbo a la llamada semanas viajó
a la llamada 'ciudad gay' de San Francisco
para poder casarse con su pareja, Kelli
Carpenter. Por otro lado, el alcalde de
New Paltz, una pequeña comuna situada
al norte de Nueva York, siguió los
pasos de la alcaldía de San Francisco
y casó a parejas gays aunque tuvo
que enfrentar varias demandas y amenazas
de cárcel, pero todo valió
la pena.
Colas, larga espera, lágrimas, besos,
dicha, felicidad, manos entrelazadas, besos
apasionados, un 'sí acepto', algunos
con sus hijos, emociones, cada uno vivió
a su manera la posibilidad ahora concretizada
de compartir un gran momento en la vida.
Jimmy Hitch