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¿Cómo
sobrevivir en.... Lima?
Dicen
que la coronaron tres veces. Coronar
debe haber sido en esos tiempos una
expresión similar a chifar.
¿Para qué quiere alguien
coronar una ciudad? Mejor cómprenle
un perro. Lo que Lima necesita es
una mascota grande buena y babosa.
Con Andrade no es suficiente. Si usted
quiere hacer algo bueno por esta ciudad,
haga algo malo. Porque esta es una
ciudad masoquista. Todo limeño
asume que a su ciudad le gusta que
le peguen, que la humillen, que le
escupan.
Asi que, si quiere ser un buen limeño,
olvídese de la solemnidad,
haga como el ciudadano común
y escúpale a la acera, a la
pista, al pie de la estatua de San
Martín, a San Martín
(no al santo políticamente
correcto, sino al general que inició,
en su condición de animador
gaucho, toda el flujo de vedettes
o "artistas" argentinas
que hoy mojan nuestras sábanas
blanquirrojas).
Pero vayamos a cómo
utilizar el valioso tiempo que le
sobra a todo limeño. Si usted
ya ha escupido a los pies del caballo
del libertador, puede jactarse de
su hazaña de proporciones bíblicas,
pues en florido lenguaje de plazuela
le explicará al público
que se encuentra usted muy por encima
de Darwin y Noé porque hasta
ese día había sido imposible
cruzar a un caballo con un pollo.
Si la declamación
existencial de plazuela no le agrada,
puede hacer algo más "heavy",
es decir, como se conoce en los estratos
A-B limeños la sensación
de protestar por algo de lo que no
se tiene la más puta idea.
Es muy simple, no necesita más
que una caja de plumones (si, pueden
ser Faber-Castell) , una cartulina
Canson (de preferencia blanca), y
esa incómoda inndeterminación
rebelde que lo aqueja al no sabér
si ir a Frogs o Teatriz en la noche.
Únasele a sus compañeros
del SUTEP o la CGTP. Lo que designan
esas siglas pierde importancia ante
la probabilidad de ser captados en
plena manifestacion despistada por
las cámaras de canal N, que
definitivamente, significa Nice.
-Caulfield
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